La fuerte tormenta eléctrica que cayó el fin de semana sobre buena parte del estado Miranda terminó de derribar varias de las viviendas que habían quedado afectadas por el doble sismo del 25 de junio en Tacarigua de Mamporal, municipio Brión.
Las paredes que permanecían agrietadas colapsaron por completo, dejando a varias familias en situación de extrema vulnerabilidad.
“Se terminó de caer las paredes que habían quedado agrietadas, aquí hay niños que están en peligro”, denunció este lunes una de las familias afectadas, que asegura no haber recibido ningún tipo de apoyo institucional desde el día del terremoto.
Los residentes detallaron que, tras hacer pública su situación a través de #ElTequeño, la alcaldesa de Brión visitó el grupo de casas afectadas. Sin embargo, afirman que la visita no se tradujo en acciones concretas. “Aún no han hecho nada, sigue empeorando la situación aquí”, advirtieron.
Varias familias continúan sin recibir ayuda ni de la Gobernación de Miranda ni de la Alcaldía de Brión, pese a que desde el gobierno encargado se ha asegurado que existen recursos para atender a las víctimas del terremoto. Mientras tanto, las estructuras siguen cediendo y la comunidad insiste en que la emergencia requiere atención inmediata.
