350 mil 685 bolívares es el monto del cual hay que disponer en la cuenta bancaria para poder adquirir los 60 productos que integran la Canasta Alimentaria Familiar (CAF) para una familia promedio de 5 personas.
“Nuestra hermosa carta magna establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales, luego veo lo que me depositan y me doy cuenta que a duras penas puedo comprar lo esencial para no morir de hambre”, expresó un enfermero del Hospital Victorino Santaella (HVS), quien suma dos meses sin cobrar.
-Cuando me pagan no me alcanzan y si no lo hacen pues todo empeora. Como la mayoría de mis compañeros estoy en el hospital por vocación, así que debo emparejarme trabajando en clínicas, pero el precio es que descanso poco y no tengo vida social. Vivo para trabajar y trabajo para vivir, como otros tantos venezolanos.
La situación afecta a los trabajadores de todos los gremios. “Aparte de mejorar el salario real y quitar el sistema de bonificaciones que sólo beneficia a los trabajadores del sector público, hay que ponerle un freno a la inflación, estamos en una espiral inflacionaria que está afectando la salud mental de todos, porque uno vive pensando qué le va a dar de comer a los muchachos todos los días, es una angustia permanente”, confesó Gerardo Ribas, quien se desempeña por su cuenta como albañil.
-Cuando me sale trabajo aprovecho de equipar la nevera, pero con esta economía no me abundan los llamados, así que hay temporadas que tengo que disponer de mi moto y ofrecer carreritas dentro de mi comunidad para producir algo y tener qué comer. Es desesperante la situación./JR
