En la comunidad Gran Colombia Parte Alta, municipio Carrizal, la vida cotidiana se ha vuelto una carrera de resistencia. Desde hace un mes, los vecinos esperan un suministro de agua que nunca llega con suficiente fuerza para alcanzar sus hogares.
El servicio, cuando es enviado, solo se mantiene activo entre 5 y 6 horas. Sin embargo, la pendiente del terreno y la gravedad de las tuberías hacen que el agua se quede en la parte baja de la comunidad, dejando a las familias de la zona alta completamente desabastecidas.
“Tenemos niños, adultos mayores, personas discapacitadas… y no tenemos cómo llenar ni un tobo. Necesitamos más horas de agua”, denuncia Francys Revete, habitante del sector.
Los vecinos piden una respuesta inmediata de las autoridades y un ajuste en el horario de bombeo que permita que el vital líquido llegue a todos por igual.
