El Teatro Lamas de Los Teques se convirtió en el epicentro de la transformación deportiva de Guaicaipuro al albergar el conversatorio: «Inteligencia Emocional Deportiva: El factor que te separa del montón», dictado por el reconocido coach de alto rendimiento y mindset emocional, Wladimir Berroteran.
En el encuentro, el especialista compartió sus metodologías con 64 atletas juveniles de balonmano, taekwondo, ajedrez, atletismo, baloncesto, karate do, gimnasia artística y fútbol sala, integrantes de las selecciones municipales que se preparan para los Juegos Estudiantiles Miranda 2026.
Durante su intervención, Berroteran enfatizó que la agilidad y la potencia física son insuficientes para sostenerse en la élite si no se cuenta con una mente en equilibrio. Sus dinámicas se enfocaron en elevar el nivel de conciencia de los adolescentes, promoviendo la integración grupal y el valor estratégico del trabajo en equipo.
Asimismo, hizo un reconocimiento especial al rol de los padres como el primer impulso indispensable en la carrera de cualquier deportista que aspire a brillar en los escenarios más exigentes del mundo, incluidas las olimpíadas.
Daliangel Bracho, selección de voleibol local, señaló la importancia de estas herramientas para superar la frustración y los bloqueos emocionales dentro de la cancha cuando las jugadas no salen según lo previsto, agradeciendo el respaldo institucional para su formación.
Por su parte, Asael Ozuna, también jugador de voleibol, resaltó que el conversatorio ofreció recursos clave para el manejo de los nervios y reforzó la autovaloración de cada integrante dentro de la dinámica de conjunto, proyectando la convicción de que alcanzar el alto nivel es una meta posible.
La actividad contó con la participación y cierre de Jean López, presidente del Instituto Municipal de Deporte, Juventud y Recreación de Guaicaipuro (Imdejurguaica), quien destacó que este esfuerzo forma parte de las políticas de masificación e impulso al semillero deportivo promovidas por el alcalde Farith Fraija, orientadas a dotar a las categorías de base con herramientas psicológicas de alta competencia para ayudarlos a romper sus límites y asegurar el éxito en los próximos desafíos estatales.
