El gobierno de Venezuela está incrementando la venta de divisas al sector privado en un intento de contener la depreciación del bolívar. Desde el 31 de marzo, las autoridades han vendido aproximadamente 330 millones de dólares mediante intervenciones directas en el mercado de divisas, dijo a Bloomberg una fuente con conocimiento de las operaciones.
La intervención más reciente se realizó a un tipo de cambio promedio de 660,5 bolívares por euro, más de 100 bolívares por encima del tipo de cambio de referencia publicado en el sitio web del Banco Central de Venezuel.
El regreso a las intervenciones directas, que se habían suspendido desde mediados de diciembre, pone de relieve los esfuerzos del gobierno interino de Delcy Rodríguez por estabilizar la moneda tras el inestable lanzamiento de las subastas de dólares a principios de año, que generó una oferta desigual y presión en el mercado paralelo, agrega Bloomberg.
Las autoridades también vendieron más de 1.000 millones de dólares en marzo en el mercado cambiario oficial, un récord mensual desde la creación del sistema en 2019, según la consultora Síntesis Financiera.
Se reduce la brecha cambiaria
El tipo de cambio oficial del dólar se mantiene significativamente más fuerte que el del mercado paralelo, en 475 bolívares por dólar, lo que evidencia las persistentes distorsiones en el sistema cambiario, indica Bloomberg.
Sin embargo, la mayor oferta ha contribuido a reducir la brecha entre los tipos de cambio oficial y paralelo a cerca del 35% esta semana, desde el 43% a principios de marzo. En febrero, la inflación anual superó el 600%, según los últimos datos del BCV.
El acceso de Venezuela a divisas se ha visto restringido desde que Washington intensificó su campaña de alta presión contra el gobierno de Nicolás Maduro el año pasado, lo que limita las exportaciones de petróleo y las entradas de capital.
Tras la extracción de Maduro por las fuerzas estadounidenses en enero, la administración interina de Delcy Rodríguez se coordinó con el presidente Donald Trump para canalizar los ingresos de la venta de petróleo al mercado interno.
Los esfuerzos iniciales se basaron en subastas semanales de dólares iniciadas a mediados de enero, pero los desembolsos irregulares y la falta de claridad en las asignaciones debilitaron la confianza e impulsaron la depreciación en el mercado paralelo.
