¡Qué fastidio con los odiadores, los opinadores de oficio, los “ratacranes” y los oficialistas! No duermen pensando en María Corina Machado; no tienen otro argumento que no sea ella. Mienten y tergiversan para justificar su odio, y se atreven a hacer análisis absurdos, sin base ni lógica, simplemente para intentar crear una falsa matriz de opinión sobre Machado. Es inútil: el pueblo tiene claro quién es quién en este tablero desde las primarias de 2023, las elecciones de 2024 y el respaldo al llamado a no votar en los fraudes electorales de Maduro en 2025.
Señores, usemos el cerebro, dejemos la farsa y los fakes, y entendamos de una vez: María Corina no puede venir a autoproclamarse presidenta. No puede llegar en “modo Gokú” o en “modo Supergirl”, con superpoderes, a tomar acciones que no le corresponden. Ella, más que nadie, lo tiene claro; solo los incautos o los malintencionados repiten esa sandez. Creen que porque Trump, según ellos, no le ha dicho que venga a Venezuela con el Guantelete y las Gemas del Infinito a desaparecer al oficialismo, es porque está fuera del juego. Fuera de juego están los que ya se están candidateando o buscando enchufarse.
Recordemos que, en el ecosistema ilegal chavista, el cual hay que limpiar, ella, como muchos otros e incluso partidos políticos, sigue injustamente inhabilitada. Por otra parte, ella no tiene por qué desgastarse creando condiciones electorales; esa no es su labor. No puede ni tiene que sanear el CNE, el REP o el TSJ, ni nombrar autoridades de ambos poderes. Eso es responsabilidad y parte del trabajo que está realizando el gobierno de los Estados Unidos con quienes ellos consideran aptos para este cometido. Así que no sigan mintiendo. Ella simplemente debe continuar con su labor de crear redes de trabajo y contactos, dentro y fuera de Venezuela, con aliados para la transición; debe seguir denunciando, de la forma efectiva en que lo viene haciendo, los crímenes que no podemos olvidar de una dictadura criminal de 27 años.
María Corina, seguramente, regresará cuando las condiciones estén dadas: cuando haya autoridades nuevas y democráticas en el CNE y el TSJ, y cuando el REP esté actualizado y todos estén habilitados para ejercer su derecho al voto dentro y fuera del país. Ahí, ella vendrá a ratificar lo que las primarias, el 28J y la no participación en los bodrios electorales de 2025 demostraron: que es la líder mejor posicionada de la oposición venezolana. Seguramente será candidata y logrará, con la ayuda de Dios, ser la primera presidenta democrática del país tras años de terror, crisis, dolor y muerte por culpa de una dictadura criminal que tiene que pagar por sus crímenes.
No se dejen engañar: aún no es el momento de María Corina.
Fernando Pinilla / @fmpinilla
