«Una organización narcotraficante compuesta por altos funcionarios venezolanos», así describe el Departamento de Estado de EE.UU. al Cartel de los Soles, presunto grupo criminal que Washington asegura está encabezado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
El supuesto cartel ha sido noticia nuevamente este año luego de que en julio el gobierno estadounidense lo designara como una organización terrorista internacional, anunciando sanciones contra sus presuntos integrantes.
En agosto, Washington dio un paso más y subió a US$50 millones la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, convirtiéndolo en en el principal objetivo del Programa de Recompensas por Narcóticos (NRP, por sus siglas en inglés).
Pese a todo, algunos afirman que esta organización no existe como tal.
«El Cartel de los Soles es un invento, no sé cuántos años tienen que ellos inventaron eso y en ese tiempo ha tenido como 300 jefes. Cada vez que alguien les molesta, ellos lo ponen como jefe del Cartel de los Soles», afirmó en agosto el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, a quien EE.UU. también acusa de ser uno de los principales líderes del grupo.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, también ha negado la existencia de este cartel.
«Es la excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen», afirmó Petro a finales de agosto en X.
Expertos consultados por BBC Mundo aseguran que la verdad sobre el Cartel de los Soles se encuentra a medio camino entre ambas versiones.
Los orígenes
Raúl Benítez-Manaut, experto en seguridad nacional y crimen organizado de la UNAM, asegura que el Cartel de los Soles comenzó a tomar forma entre finales de los años 80 y principios de los 90 como alternativa de transporte de la cocaína colombiana, durante la desarticulación del Cartel de Medellín y en medio de una intensa ofensiva contra el narcotráfico en Colombia.
El término Cartel de los Soles fue utilizado por primera vez en la prensa venezolana a principios de los 90, en el marco de las acusaciones de narcotráfico contra el general Ramón Guillén Dávila, quien trabajó como jefe de los Servicios Contra Tráfico de Drogas de la Guardia Nacional venezolana, y su sucesor, Orlando Hernández Villegas.
Guillén fue acusado de haber introducido hasta 22 toneladas de cocaína a Estados Unidos mientras era jefe de la unidad antinarcóticos entre 1987 y 1991, durante un controvertido programa implementado por la CIA, en colaboración con la Guardia Nacional de Venezuela, que buscaba infiltrar bandas colombianas que traficaban cocaína hacia el territorio estadounidense.
Mike LaSusa, subdirector de contenidos de Insight Crime y experto en crimen organizado en el continente americano, le dice a BBC Mundo que, a partir de allí, el término Cartel de los Soles se empezó a usar para referirse a «todos los funcionarios venezolanos con vínculos al narcotráfico, ya sean parte de una misma estructura o no».
El nombre de este presunto cartel tiene su origen en las insignias con estrellas que suelen portar los militares venezolanos en sus uniformes y que indican su rango o grado dentro del ejército.
Los años de Hugo Chávez
Benítez-Manaut afirma que el Cartel de los Soles se fortaleció durante los primeros años del gobierno de Hugo Chávez, quien asumió la presidencia de Venezuela en 1999.
«A Chávez le gustaba desafiar mucho a Estados Unidos y cortó todos los nexos de cooperación militar entre el ejército de Venezuela y Estados Unidos», explica.
«La asesoría que le daba EE.UU. al ejército venezolano y toda la cooperación de inteligencia se rompió. Luego, sin vigilancia de la DEA, algunos oficiales del ejército se sintieron en libertad de hacer negocios con criminales, que resultaron ser muy rentables», prosigue.
Paralelamente, en Colombia, el presidente Álvaro Uribe lanzó una ofensiva militar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que hizo que la guerrilla trasladara algunas de sus operaciones a Venezuela.
Wesley Tabor, un exagente de la DEA que trabajó en Venezuela, le dice a BBC Mundo que las FARC encontraron entonces un refugio seguro en Venezuela, además de «socios para traficar drogas».
«Después de que comenzaron a inundar a EE.UU. con cientos de toneladas de cocaína, muchos funcionarios del gobierno, desde la policía en las calles hasta la aviación militar, comenzaron a beneficiarse financieramente», señala.
Benítez-Manaut asegura que en la época de Chávez no se persiguió a la guerrilla colombiana en el territorio venezolano, porque el presidente venezolano «los veía como aliados ideológicos de izquierda».
«Esto facilita que los guerrilleros entren, salgan, compren armas y comida, y hasta armen alianzas con funcionarios y militares venezolanos», señala el experto mexicano.
Añade que debido a eso, hoy el llamado Cartel de los Soles es «un sistema criminal consolidado» que mantiene vínculos con otras bandas que trafican drogas, como el Tren de Aragua.
BBC Mundo contactó al gobierno de Venezuela para conocer su versión sobre estas acusaciones, pero no recibimos respuesta antes de la publicación de este artículo.
¿Qué es el Cartel de los Soles y quiénes lo dirigen?
Mike LaSusa, de Insight Crime, asegura que el Cartel de los Soles «no es un grupo per se», sino más bien «un sistema de corrupción generalizada» que le permite a Maduro mantener la lealtad de los militares.
«El régimen de Maduro no puede ofrecer un salario digno a las fuerzas de seguridad y para mantener su lealtad les permite aceptar sobornos de narcotraficantes».
LaSusa agrega que el Cartel de los Soles es distinto a otras redes de narcotráfico porque «no tiene una estructura formal».
«En Colombia o en México, los grupos de narcotraficantes transportan las drogas ellos mismos, con sus propias cadenas de suministro y de transporte. En Venezuela existen grupos así, pero el régimen de Maduro no controla directamente el tráfico de drogas», asegura.
En 2020, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Maduro y a 14 «cómplices» -entre los que se encuentran Vladimir Padrino López, quien ocupa el puesto de ministro de Defensa desde 2014, y Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia-, de conspirar con grupos armados colombianos para enviar cocaína a Estados Unidos.
Según el contenido de la acusación formal y otros documentos judiciales, desde al menos 1999, Nicolás Maduro, el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el ex jefe de inteligencia militar de Venezuela, Hugo Carvajal; y el exgeneral chavista Clíver Alcalá presuntamente han actuado como líderes y administradores del Cartel de los Soles.
Alcalá se entregó y se prestó a colaborar con la justicia de Estados Unidos en 2020. Fue condenado el año pasado a 21 años de prisión.
Por su parte, Hugo Carvajal, también conocido como «El Pollo», se declaró culpable en junio de este año de cargos de tráfico de drogas y narcoterrorismo en Estados Unidos.
Fue un aliado cercano del expresidente venezolano Hugo Chávez, pero rompió relaciones con Maduro en 2017 tras acusarlo de asesinar a decenas de jóvenes en una serie de protestas que sacudieron a Venezuela ese año.
«Fue uno de los hombres más poderosos de Venezuela. Durante años, él y otros funcionarios del Cartel de los Soles usaron la cocaína como arma, inundando Nueva York y otras ciudades estadounidenses con veneno», declaró el fiscal federal Jay Clayton durante una audiencia,
Ni Maduro ni Cabello han sido juzgados y muchas de las acusaciones que que se han realizado en su contra no se han probado, aunque analistas señalan que el gobierno dirigido por ellos se beneficia de los ingresos ilícitos provenientes del narcotráfico, la corrupción y otras actividades ilícitas.
