Comerciantes, productores agrícolas y habitantes de El Jarillo, municipio Guaicaipuro, denunciaron este viernes graves abusos e irregularidades dentro de la estación de servicio subsidiada de la zona, la cual —afirman— es manejada por sus encargados como un negocio privado.
Los usuarios relataron que diariamente solo reparten 70 números, pese a que la gandola descarga combustible suficiente para atender a más vehículos. Aseguran que cualquier intento de preguntar por el proceso de despacho recibe respuestas groseras y prepotentes por parte del personal.
La comunidad denunció que, cuando llega la gandola, los encargados permiten el acceso de vehículos que no cumplen con el terminal de placa correspondiente. A estos les surten hasta 120 litros cobrando 36 dólares, a razón de 0,30 dólares por litro. Mientras tanto, a los usuarios que sí están en cola por placa les dicen falsamente que el combustible “se acabó” y se niegan a despacharlo.
También señalan que los mismos vehículos particulares surten todos los días sin respetar ningún tipo de control. A esto se suma la eliminación arbitraria del despacho los días sábados, medida que afecta directamente a comerciantes y productores agrícolas que dependen de ese día para trasladar mercancía.
Los habitantes de El Jarillo afirman estar cansados de los atropellos y exigen una auditoría inmediata, así como el cambio total de la administración de la estación de servicio. Indican que ya elevaron el llamado al Ministerio de Petróleo, a Pdvsa y a los entes gubernamentales competentes, y esperan una respuesta urgente ante lo que consideran un abuso sostenido contra la comunidad.
