Comerciantes y vecinos de la calle Vargas denunciaron la presencia de un bote de aguas negras que, tras más de una semana sin atención, ha generado condiciones insalubres en la zona y obligado a varios locales a cerrar sus puertas.
El foco de contaminación se encuentra en la parada de Lagunetica, donde el desbordamiento ha persistido pese a los reportes realizados por residentes y trabajadores del sector. “La contaminación es grande y puede acarrear infecciones respiratorias”, advirtió uno de los comerciantes, quien aseguró que muchos deben laborar usando tapabocas para mitigar los olores y el riesgo sanitario.
Algunos establecimientos han optado por suspender actividades ante la imposibilidad de operar en condiciones mínimas de salubridad. Los denunciantes exigen a las autoridades municipales una respuesta inmediata, señalando que el problema ha sido reportado reiteradamente sin que se haya ejecutado una solución efectiva.
La comunidad solicita la intervención de los entes responsables para evitar que la situación se agrave y afecte a más residentes y trabajadores de la zona.
