Los copropietarios del edificio Bravamar, ubicado en la calle Circunvalación de la urbanización Caribe en Caraballeda, tuvieron que alquilar por su cuenta una retroexcavadora durante dos días para continuar la búsqueda de 11 personas que permanecen atrapadas entre los escombros desde el doble terremoto del pasado miércoles.
Relatan que esperaron sin éxito la llegada de maquinaria y equipos oficiales de rescate. Tras cuatro días sin respuesta, decidieron reunir dinero y contratar la retroexcavadora con el objetivo de remover las losas y vigas que bloquean las áreas donde presumen que podrían estar sus familiares.
La estructura colapsó por completo y, según denuncian, la intervención de los cuerpos de emergencia ha sido mínima y sin continuidad, lo que los obligó a asumir por cuenta propia las labores de remoción. Aseguran que seguirán trabajando mientras exista posibilidad de hallar sobrevivientes o recuperar los cuerpos de quienes continúan desaparecidos.
Los propietarios piden a las autoridades enviar personal especializado y equipos adecuados para acelerar las operaciones, pues la magnitud del colapso supera la capacidad de los recursos que han logrado costear.
