A pocos días del inicio de las fiestas de Carnaval, los disfraces infantiles exhibidos en las vitrinas y puertas de los locales de Los Teques se cotizan en 45 dólares los modelos de superhéroes para varones y en 48 dólares los de princesas para niñas, sin distinción de talla.
La oferta, que se repite en distintos comercios del centro de la ciudad, contrasta con la realidad de los hogares. Padres y representantes aseguran que el gasto resulta imposible de asumir en medio de la crisis económica.

“El presupuesto no da para gastar 45 dólares en un disfraz, me tocará inventar uno con lo que tengo en casa para mis dos niños”, relató una ama de casa consultada.
La escena de disfraces colgados en vitrinas y puertas refleja la llegada de la temporada festiva, pero también la distancia entre los precios de mercado y la capacidad de compra de las familias tequeñas.
