Personas dadas por muertas cuando en realidad seguían desaparecidas, imágenes aterradoras de otros países que hacían pasar como si fuera parte de la tragedia venezolana e historias creadas con IA, forman parte del cuadro de desinformación que ha cobrado vida propia tras el doblete sísmico del 24 de junio.
Esta situación ha puesto sobre la mesa el rol del periodista durante la cobertura de tragedias, por lo que el equipo de El Tequeño contactó a Edgar Cárdenas, secretario general del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Distrito Capital, para conocer sus impresiones al respecto.
»El periodismo no puede ser un agente de riesgo. Debe ser un faro de calma y precisión, por lo que la tarea de frenar los bulos requiere del compromiso de los medios, las instituciones y la ciudadanía».
-Hay que garantizar el libre acceso de los reporteros a las zonas de desastres, es una prioridad absoluta porque la verdad reportada desde el sitio es el mejor antídoto contra la desinformación, así como el miedo que se desprende de esta práctica.
El profesional de la comunicación, remarcó que hay que privilegiar la precisión sobre la inmediatez: ser el primero en dar la noticia no sirve de nada si la información es falsa».
El también docente universitario afirmó que en medio de desastres, una información errónea puede costar vidas, por lo cual exhortó a verificar «y si no se tiene un respaldo de una fuente fidedigna hay que abstenerse de publicar».
-Hay que reconocer el trabajo de los colegas que están informando en condiciones precarias, en medio de fallas eléctricas y de conectividad, pero eso jamás puede llevarnos a la proliferación de rumores que generan pánico innecesario, como las supuestas alertas de tsunami o los apagones programados tras los terremotos. También hay que exigir transparencia institucional en el flujo de datos y vemos que hay una falta de vocería oficial, hay censura institucional.
Al interrogarlo sobre cómo combatir las informaciones falsas, indicó que «hay que educar a la audiencia: en el entorno virtual, si una información te genera pánico o duda, no la compartas. Verifica con medios reconocidos que publican notas firmadas por periodistas».
Cárdenas además cuestionó como el rigor periodístico parece estar perdiendo la pelea contra los autoproclamados influencers, quienes comparten contenido sin ningún tipo de exhaustividad, «por lo que considero que la mejor vacuna contra la desinformación es el periodismo profesional, ético y riguroso»./ JR
