Residentes del sector El Trigo, en la capital mirandina, denuncian que la crisis eléctrica ha vuelto a golpear con fuerza su calidad de vida.
A diario sufren interrupciones del servicio que se extienden por al menos media hora; sin embargo, últimamente reportan que el problema más severo inicia al marcar la medianoche, cuando los cortes se vuelven constantes y prolongados hasta las 6:00 de la mañana aproximadamente.
Ante la falta de información oficial y horarios de racionamiento claros, las familias de El Trigo se han visto forzadas a adaptar sus rutinas: desconectar los electrodomésticos antes de irse a dormir se ha convertido en una regla obligatoria para evitar que las repentinas fluctuaciones de voltaje quemen sus equipos.
Asimismo, algunos vecinos han fijado como norma estricta no abrir las neveras después de las 10:00 de la noche, buscando conservar la temperatura interna y evitar que la comida y las proteínas se dañen.
»Uno no puede descansar tranquilo pensando en que se va a quemar la nevera. Todas las noches desconectamos todo a las 11:30 pm por pura paranoia», manifestó Elena Mendoza, habitante del sector.
Por su parte, Ricardo Paredes, vecino afectado, criticó la falta de empatía de las autoridades: «El problema no es solo quedarse a oscuras en la madrugada, que se apague el ventilador y fastidie el calor, es que se nos dañan los alimentos que con tanto sacrificio compramos. No podemos seguir viviendo bajo un toque de queda eléctrico imprevisto prácticamente todos los días»./JR
