Los constantes apagones y fallas en el servicio eléctrico continúan asfixiando la actividad económica en el centro de Los Teques. Para los comerciantes de la capital mirandina, la interrupción de la energía no solo implica trabajar a oscuras o con calor , sino también la paralización inmediata de las transacciones digitales.
El impacto se refleja directamente en los ingresos diarios de los locales, donde los comerciantes reportan una drástica e insostenible reducción en sus ganancias. «Con la economía ya complicada y de paso se va la luz durante horas, como ocurrió durante dos sábados consecutivos, 17 y 24 de octubre, hace que la labor sea titánica (…) Al irse la luz se nos cae Cashea y, las ventas se van al piso. Realmente ser comerciante en Venezuela es un reto diario», expresó Darío Rodríguez, trabajador de La Bermúdez.
La imposibilidad de cobro a través de puntos de venta y aplicaciones móviles obliga a decenas de clientes a abandonar las compras, agudizando la crisis de un sector que ya opera con márgenes de rentabilidad al límite.
Frente a esta situación, el gremio comercial del centro de la ciudad exige respuestas concretas a las autoridades locales y a la corporación eléctrica estatal, a quienes exigen soluciones estructurales.
»Si hay un racionamiento oficial, que hablen claro y digan los horarios para que nos podamos organizar y ver si definitivamente debemos invertir, como han hecho muchos, en plantas eléctricas», opinó Sergio López, vendedor afectado, que recordó que el 19, 22 y 23 de septiembre soportaron extensos apagones./JR
