En el marco del Día de las Madres, cuando el país honra la vida, el cuidado y la entrega de millones de mujeres, especialistas del área de la salud agrupados en SEROFCA hacen un llamado urgente a mirar la salud mamaria como una prioridad nacional, y no como una consulta que se posterga hasta la aparición de síntomas. La mamografía sigue siendo la herramienta central para la detección temprana del cáncer de mama en mujeres asintomáticas, especialmente cuando forma parte de programas organizados, con equipos funcionales, personal capacitado, mantenimiento adecuado y controles de calidad periódicos.
Omar Arias, físico médico y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Central de Venezuela , advirtió que Venezuela enfrenta un déficit crítico de mamógrafos en la red pública de salud. Según estimaciones técnicas, los centros públicos contarían con menos del 10% de los mamógrafos funcionales necesarios para responder a la demanda preventiva nacional, lo que representa un déficit superior al 90%. “De acuerdo con una estimación técnica nacional, Venezuela necesitaría aproximadamente entre 650 y 800 mamógrafos funcionales, distribuidos territorialmente, con mantenimiento activo y sometidos a control de calidad, para aspirar a una cobertura preventiva anual robusta”, indicó.
El especialista explicó que un programa anual que aspire a cubrir al menos el 70% de las mujeres entre 40 y 69 años requeriría alrededor de 3,2 millones de mamografías al año. Si el enfoque se amplía al grupo de 35 a 69 años, la necesidad podría elevarse a cerca de 3,9 millones de mamografías anuales. “Bajo una capacidad operativa conservadora de 5.000 estudios por mamógrafo por año equivalente a 20 estudios diarios durante 250 días laborables, el país requeriría entre 650 y 800 mamógrafos funcionales para ofrecer una respuesta preventiva nacional. No se trata solo de comprar equipos; se trata de que estén instalados, calibrados, operativos, mantenidos y sometidos a control de calidad”,
“La cifra no debe entenderse solo como ausencia de equipos, sino como ausencia de capacidad instalada funcional: mamógrafos activos, mantenidos, calibrados, con control de calidad y personal disponible para garantizar estudios confiables”, especificó el director general de SEROFCA.
Arias detalló que esta estimación parte de una población femenina venezolana cercana a 14,4 millones dentro de una población total aproximada de 28,5 millones. Los grupos de edad entre 35 y 69 años sumarían cerca de 10,9 millones de personas en ambos sexos; al aplicar la proporción femenina, se estima que habría alrededor de 5,5 millones de mujeres entre 35 y 69 años y 4,6 millones entre 40 y 69 años. “Estas mujeres no pueden depender únicamente de una atención tardía. La detección temprana permite identificar lesiones no palpables, iniciar tratamientos en etapas más favorables y reducir el impacto humano, sanitario y económico del cáncer de mama”, agregó.
Sociedad Anticancerosa de Venezuela estimó 9.148 nuevos casos y 3.707 fallecimientos anuales para 2024
El profesor Arias Curantolo señaló que las cifras disponibles obligan a actuar con decisión. GLOBOCAN 2022 estimó para Venezuela 8.301 nuevos casos de cáncer de mama en mujeres, ubicándolo como el tumor más frecuente en la población femenina venezolana; además, el cáncer de mama aparece como el primero en incidencia al considerar ambos sexos. “Por ejemplo el Boletín de la Sección de Mastología de marzo de 2026 recoge proyecciones de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela para 2024 que estiman 9.148 nuevos casos y 3.707 fallecimientos anuales por cáncer de mama, equivalentes a unas 10 muertes diarias”, recordó.
“El mensaje en el Día de las Madres no puede ser solo emotivo. Tiene que ser técnico, sanitario y humano. Cada cifra representa una madre, una hija, una hermana, una paciente y una familia. Venezuela necesita más cultura de prevención, acceso a mamografía de calidad, ecografía mamaria cuando esté indicada y rutas claras para diagnóstico y tratamiento oportuno”, declaró Arias quien es profesor de la UCV.
El físico médico destacó que la mamografía es la herramienta central del despistaje en mujeres asintomáticas especialmente a partir de los 40 años, la ecografía mamaria, aclaró, es un complemento valioso en mujeres jóvenes, mamas densas, hallazgos clínicos o hallazgos mamográficos que requieran caracterización adicional. “Al revisar el Boletín de Mastología de marzo de 2026 señala que la recomendación nacional para pacientes de riesgo promedio es iniciar mamografía anual a partir de los 35-40 años, y en casos de alto riesgo o antecedentes familiares, iniciar 10 años antes del diagnóstico del familiar más joven, con consideraciones clínicas específicas”.
“El consenso venezolano reconoce la importancia de iniciar la evaluación mamográfica anual en pacientes de riesgo promedio entre los 35 y 40 años, y antes en mujeres con antecedentes familiares o criterios de alto riesgo, siguiendo la orientación del especialista tratante”, explicó.
Arias enfatizó que el país debe avanzar hacia una política pública de detección temprana, con equipos suficientes, distribución territorial, programas de mantenimiento, control de calidad, formación del personal y mecanismos de referencia para garantizar que una mamografía sospechosa se traduzca rápidamente en diagnóstico, biopsia y tratamiento. “La OPS/OMS ha señalado que el diagnóstico temprano salva vidas y reduce costosm indicndica que tratar cáncer en etapas iniciales puede ser de dos a cuatro veces menos costoso que tratar enfermedad avanzada, además de preservar productividad, vida familiar y calidad de vida”, recalcó Arias.
Declaró que desde el punto de vista económico el invertir en educación, prevención, pesquisa, diagnóstico temprano, mamógrafos funcionales, control de calidad y rutas de atención resulta mucho más inteligente que financiar tardíamente tratamientos complejos para enfermedad avanzada.
En el marco del Día de las Madres, el mensaje final de SEROFCA es claro: “Honrar a las madres también significa cuidar su salud antes de que aparezca la enfermedad. La prevención no es miedo; es amor convertido en acción”.
La Sociedad Anticancerosa de Venezuela, en su Boletín Salud Femenina 2024, basado en el estudio “Pronósticos de la mortalidad e incidencia de cáncer en Venezuela, año 2024”, estimó para el país 9.148 nuevos casos de cáncer de mama y 3.707 fallecimientos anuales por esta causa, lo que equivale aproximadamente a 25 nuevos diagnósticos y 10 muertes cada día. En su Boletín General 2024, la institución también proyectó para Venezuela 83.562 nuevos casos de cáncer y 33.280 defunciones por cáncer en ambos sexos, lo que confirma la magnitud del problema oncológico nacional.
