La convocatoria de la 80ª Asamblea General se celebra bajo el lema de “Juntos somos mejores: más de 80 años al servicio de la paz, el desarrollo y los derechos humanos”. Es el resumen del discurso de Guterres, que ha mencionado expresamente tres conflictos en curso, los de Sudán del Sur, Ucrania y Gaza. “En Ucrania, la violencia implacable sigue matando a civiles, destruyendo infraestructuras civiles y amenazando la paz y la seguridad mundiales. Debemos trabajar por un alto el fuego total y una paz justa y duradera, de conformidad con la Carta, las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho internacional”.
Con respecto a Gaza, donde “el horror se acerca a un tercer año monstruoso”, “la magnitud de la muerte y la destrucción supera a cualquier otro conflicto en mis años como secretario general”. Guterres ha recordado las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia, que son “jurídicamente vinculantes” para aplicar “la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza».
Guterres ha declarado que pese a esas medidas vinculantes, “se ha declarado una hambruna y se han intensificado las matanzas. Las medidas estipuladas por la CIJ deben aplicarse de forma plena e inmediata”, ha subrayado, no sin recordar los “horribles atentados terroristas de Hamás del 7 de octubre y la toma de rehenes, que he condenado repetidamente”. Pero tampoco puede justificarse, ha reiterado, “el castigo colectivo del pueblo palestino y la destrucción sistemática de Gaza”. Para solucionarlo, ha dicho, “se necesita un alto el fuego permanente.
