El servicio de transporte público que conecta la zona de San Diego de los Altos con el sector Guareguare, a través de la ruta operada por TransMiranda, presenta fallas recurrentes que han dejado a decenas de familias sin alternativas de movilidad durante semanas.
Vecinos de La Fila, uno de los sectores más afectados, denuncian que el único vehículo asignado a la ruta —un Jeep que cubre el trayecto hasta Guareguare— se accidenta con frecuencia, dejando a la comunidad sin transporte y obligando a muchos a caminar más de dos horas para llegar a sus destinos.
“La semana pasada el Jeep estuvo fuera de servicio por un supuesto cambio de caja. Hoy lunes, nuevamente no salió, y al consultar nos informaron que le faltaban dos litros de aceite. ¿Después de una semana parada no se dieron cuenta?”, cuestionó una residente afectada.
La falta de información oficial y la ausencia de alternativas agravan la situación. Estudiantes, trabajadores y personas mayores se ven forzados a recorrer largas distancias a pie, en una zona de topografía exigente y con escasa cobertura de transporte informal.
Los habitantes exigen a las autoridades regionales una respuesta oportuna y soluciones estructurales. “Si van a prestar el servicio, al menos que lo hagan con responsabilidad. No se trata solo de mover vehículos, sino de garantizar el derecho al transporte de comunidades enteras”, reclamó otro usuario habitual de la ruta.
Hasta el momento, TransMiranda no ha emitido un comunicado oficial sobre la situación de la unidad ni sobre posibles medidas para restablecer el servicio de forma continua y segura.
