La refinería saudí Samref, el yacimiento de gas emiratí de Al Hosn, el complejo petroquímico emiratí de Jubail, así como el complejo petroquímico qatarí de Mesaied –junto con la empresa Mesaieed Holding Company, filial de Chevron–, y la refinería qatarí de Ras Lafan, tanto en fase 1 como en fase 2, son «objetivos legítimos», según un comunicado difundido por la Guardia Revolucionaria.
En este sentido, ha instado a los ciudadanos, residentes y personal de dichas instalaciones energéticas que abandonen estas zonas de forma «inmediata» y busquen refugio lejos de estos lugares, según ha recogido la agencia de noticias Tasnim.
