El jefe de operaciones de BP en Trinidad y Tobago afirmó que la gran compañía petrolera y gasera sigue interesada en explorar oportunidades energéticas transfronterizas con Venezuela, a pesar de que el gobierno de Caracas suspendió todos los acuerdos energéticos bilaterales con su vecino el año pasado.
BP y Shell habían obtenido licencias tanto de Estados Unidos como de Venezuela para desarrollar proyectos de gas natural en alta mar en la frontera marítima, donde se han encontrado vastas reservas de gas.
David Campbell, director de BP en Trinidad y Tobago, explicó que existe “una lógica industrial” que hace atractivo el desarrollo conjunto de esos recursos. Señaló que hay recursos del otro lado de la frontera justo al lado de activos subutilizados en Trinidad, como Atlantic LNG y Point Lisas, lo que refuerza el interés de la empresa.
Campbell agregó que el proyecto de gas Cocuina-Manakin —planificado en conjunto por BP y la petrolera estatal venezolana PDVSA— es “un proyecto evidente para llevar a cabo”. Añadió que este campo de gas tiene depósitos que se extienden en las aguas de ambos países, por lo que se necesita un desarrollo conjunto para iniciar la producción, algo que no se ha hecho desde que se completó la fase de exploración hace varios años.
Además, Campbell señaló que alrededor del 10 % de todo el gasto de capital de BP a nivel mundial el año pasado se destinó a proyectos energéticos en Trinidad, destacó durante una conferencia sobre energía celebrada en la capital, Puerto España.
