La ventaja del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, en una eventual segunda vuelta de las elecciones presidenciales de octubre próximo en Brasil aumentó desde seis puntos en junio hasta ocho en julio, según un sondeo divulgado este miércoles.
De acuerdo con la última encuesta de la firma Quaest, la intención de voto en el líder progresista aumentó desde el 44 % en junio hasta el 45 % en julio mientras que la del dirigente ultraderechista se redujo del 38 % al 37 % en el mismo período.
Esa distancia viene creciendo gradualmente desde mayo, cuando ambos candidatos estaban técnicamente empatados en intención de voto (Lula con 42 % y Flávio con 41 %), y revierte la tendencia medida en abril, cuando el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro lideraba los sondeos, con 42 %, y el actual mandatario tenía 40 %.
Según la encuesta, en caso de que la primera vuelta de las elecciones presidenciales fuese hoy, Lula las vencería con un 40 % de los votos y Bolsonaro lo escoltaría con el 28 %.
Los demás candidatos tienen una intención de voto casi inexpresiva. El tercero más votado sería el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado con 4 %.
El último sondeo de Quaest escuchó a 2.004 electores entre el 10 y el 13 de julio, y tiene un nivel de confianza del 95 % y un margen de error de dos puntos porcentuales, según la encuestadora.
La nueva encuesta mostró que el índice de rechazo de Lula mantuvo su tendencia a la baja y ahora se ubica en el 50 %, mientras que el de Bolsonaro continúa subiendo y ahora llegó al 57 %.
Mientras que Lula, de 80 años, aspira a su reelección y a su cuarto mandato no consecutivo, el senador opositor, de 45, aspira por primera vez a la presidencia de la República tras haber sido elegido como sucesor por su padre, Jair Bolsonaro, que gobernó Brasil entre 2019 y 2022 y actualmente cumple una condena de 27 años por golpismo.
El nuevo sondeo fue realizado tras los sucesivos reveses que ha sufrido el candidato ultraderechista en su campaña en las últimas semanas y que le vienen reduciendo el apoyo.
El mes pasado fueron divulgadas conversaciones en las que el senador le solicita financiación para una película sobre Jair Bolsonaro al banquero Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master y actualmente preso para responder por el que es considerado el mayor fraude de las últimas décadas en Brasil. En el intercambio de mensajes, Bolsonaro trata a Vorcaro como «hermano».
Hace dos semanas, además, la ex primera dama Michelle Bolsonaro afirmó que hasta ahora no ha manifestado su apoyo a la candidatura de Flávio Bolsonaro debido a que su hijastro la «humilló» y la menospreció políticamente por ser mujer.
En el sondeo de Quaest, el 42 % dijo concordar con la posición de la ex primera dama y solo un 18 % con la de su hijastro.
«El debilitamiento de la campaña de Flávio puede ser justificado por algunos factores. El más expresivo es el conflicto con Michelle Bolsonaro, que fue de conocimiento de la mitad de los brasileños», afirmó el director de Quaest, Felipe Nunes, quien destacó la fuerte influencia que la esposa de Jair Bolsonaro tiene entre el electorado femenino y evangélico.
Por el contrario, la intención de voto en Lula y el apoyo a su Gobierno subió en el último mes ante, según Quaes, una mejoría de la percepción de los electores sobre la situación económica del país, con la tasa de desempleo aún en sus menores niveles históricos.
Según el sondeo, la evaluación positiva del Gobierno de Lula subió hasta el 36 % en julio, su mejor nivel desde julio de 2025, mientras que la negativa retrocedió hasta el 36 %, su menor nivel en el último año.
Desde marzo, cuando era del 43 %, la evaluación negativa del Gobierno cayó siete puntos, mientras que la positiva avanzó cinco.
EFE
