Si hubo un gran perdedor en las elecciones municipales del pasado domingo en Los Salias, ese fue el partido Lápiz, que —al igual que en las presidenciales— apostó por la división.
Tanto cuando se negó a apoyar a Edmundo González y lanzó a Ecarri como candidato presidencial, como ahora en las municipales, al rechazar la candidatura de la unidad y promover a Daniel González, el resultado fue el mismo: salió con las tablas en la cabeza. Perdió.
Obtuvo poco más de 1.500 votos y quedó en un tercer lugar frente a los más de 8.500 votos que capitalizó el candidato unitario, Edgar Laya.
Los sanantoñeros tienen claro que Laya se enfrentó —y venció— a dos candidatos alineados con el oficialismo, con el respaldo de la inmensa mayoría. El que quedó en cuarto lugar, el eterno candidato, apenas sumó 69 votos: llegó detrás de la ambulancia.
¿Lo positivo de estas elecciones? Se le cayó la máscara a más de uno. Los sanantoñeros ahora saben quién es quién, quiénes buscan dividir y quiénes realmente defienden el municipio. A diferencia de Carrizal, en Los Salias no lograron su cometido y quedaron expuestos ante la opinión pública.
