Efecto Bukele impacta elecciones en Colombia, al igual que en Chile, Ecuador y Costa Rica

Por primera vez la mayor influencia política e ideológica en un proceso electoral no proviene de Europa o Estados Unidos

El país más pequeño de Centroamérica ha generado una gigantesca ola que ha impactado al menos cuatro victorias al hilo en Latinoamérica. Nayib Bukele y su mano de hierro contra el crimen han seducido a una región harta de impunidad, crimen y violencia.

Este fin de semana se celebraron elecciones en Colombia. Abelardo de la Espriella obtuvo el primer lugar con 43.77% de los votos sobre el candidato de la izquierda Iván Cepeda que marcó 41.08%. Aunque habrá una segunda vuelta, la votación de Espriella fue sorprendente y definitoria.

Las propuestas de construir megacárceles, reformar el modelo de justicia y apostar a conceptos de fe y familia, no están pasados de moda. No. Colombia demostró que el conservadurismo en valores y la libertad en principios gozan de muy buena salud.

No deja de sorprender cómo el estilo de Nayib Bukele, con 94% de aprobación, ha impactado casi de forma transversal la campaña de Abelardo de la Espriella. El uso de redes sociales, mensajes cortos y un lenguaje claro y sencillo logró conectar con la gente.

De la Espriella comenzó la jornada electoral con oraciones y en unidad familiar. Para la izquierda esto es algo absurdo, es el opio de los pueblos, pero para millones esto es el pan nuestro de cada día. Abelardo le tomó el pulso al pueblo colombiano y lo hizo muy bien.

La izquierda radical y sus modelos fallidos en Venezuela, Cuba y Nicaragua han pasado factura. Sus crímenes brutales, su modelo pobrecista, represor y anulador de todas las libertades básicas son un espejo en el que nadie quiere verse reflejado.

La hemorragia de migrantes de Venezuela, Nicaragua y Cuba son la evidencia viva de lo que la izquierda del siglo XXI y de cualquier siglo pueden hacerle a un país. Cepeda y Petro, representan esa ideología que divide familias y empobrece naciones.

Petro y Cepeda han puesto en duda el proceso electoral. La izquierda no sabe perder. Si no pueden hacer fraude, intentan poner en duda el proceso o simplemente se roban las elecciones. No es nada nuevo, es el manual del socialismo del siglo XXI.

De la Espriella dio una gran lección a la izquierda, pero también a los partidos tradicionales. No se puede ganar elecciones solamente con dinero o con mensajes confrontativos. La gente quiere tener esperanza, alegría y una propuesta honesta y optimista. 

No deja de sorprender y admirar que en esta primera vuelta las instituciones de Colombia se mostraron sólidas y profesionales. A pesar de las críticas bajas y sucias de Petro y Cepeda, Colombia tuvo un proceso electoral ejemplar y de clase mundial.

Todas las encuestas se equivocaron. Invamer fue durísima en sus proyecciones, ubicando a Cepeda con 44.6% y a Abelardo con apenas 31.6%. Otras firmas de menos prestigio daban 37 a 27 los resultados. De la Espriella revirtió todos los pronósticos. 

En Colombia van a segunda vuelta, pero una cosa es clara, la izquierda radical va a ser derrotada y el cáncer del socialismo va a ser extirpado de Colombia y en unos meses también va a ser vencido Lula en Brasil. Es una tendencia irreversible.

Las cosas están cambiando en América Latina, ya no son los países europeos o el mismo Estados Unidos los que inspiran a la región. No. Es un país pequeño como El Salvador que está arrasando con su modelo de seguridad, fe y familia.

Arturo McFields

Happy
Happy
0%
Sad
Sad
0%
Excited
Excited
0%
Angry
Angry
0%
Surprise
Surprise
0%
Sleepy
Sleepy
0%

Climatización de precisión disminuye impacto de la coyuntura eléctrica en las empresas

Rutte visita Kiev un día después de uno de los ataques rusos más masivos de la guerra