El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió este lunes en Washington al canciller venezolano, Oliver Blanco, en el primer encuentro entre los jefes de la diplomacia de ambos países desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La reunión, celebrada en la sede del Departamento de Estado, representa un nuevo paso en el acercamiento entre Washington y Caracas, tras años de tensiones políticas y diplomáticas, y abre un canal de diálogo directo al más alto nivel.
Rubio y Blanco comparecieron brevemente ante los medios entre las banderas de Estados Unidos y Venezuela, aunque no ofrecieron declaraciones ni respondieron preguntas de los periodistas antes del encuentro.
La cita se produce pocos días después de que Blanco fuera designado canciller por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia, quien pasó a ocupar la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia.
El nuevo jefe de la diplomacia venezolana había sostenido previamente un encuentro con el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, durante el cual manifestó la disposición del Gobierno venezolano de profundizar las relaciones bilaterales.
“Reafirmamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo, bajo el liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el diálogo y la cooperación bilateral en beneficio de nuestros países”, expresó Blanco tras aquella reunión.
El encuentro entre Rubio y Blanco ocurre además en medio de los cambios políticos registrados recientemente en Venezuela. Rodríguez afirmó la semana pasada que el país celebrará “todas” las elecciones contempladas en la Constitución, aunque no precisó un calendario para esos procesos.

La reunión también tiene lugar después del regreso a Venezuela de María Corina Machado, el pasado 25 de octubre, en momentos en que distintos sectores políticos plantean la necesidad de avanzar hacia la celebración de elecciones presidenciales.
Washington y Caracas mantienen actualmente una agenda que abarca asuntos políticos, económicos, energéticos y consulares, en el contexto de la recomposición de las relaciones entre ambos países.
La Administración del presidente Donald Trump ha respaldado una hoja de ruta orientada a la renovación de instituciones venezolanas durante los próximos meses, como parte de un proceso que eventualmente debería conducir a la convocatoria de nuevas elecciones en el país.




