En una conferencia en el Harvard Graduate School of Education, la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, presentó este martes su programa para la reconstrucción del sistema educativo en Venezuela.
«No hay transformación del Estado sin funcionarios públicos competentes; no hay economía productiva sin mano de obra calificada; no hay seguridad real sin jóvenes que vean un futuro en su propio hogar», afirmó Machado ante un auditorio colmado de académicos e investigadores internacionales.
El plan de emergencia, denominado «Todos a Aprender», se activará en los primeros 100 días de una Venezuela libre. La meta es ambiciosa: la reapertura de 5.000 escuelas mediante brigadas de reparación de emergencia en alianza con el sector privado, iglesias y comunidades.
Machado prometió transparencia absoluta: «Publicaremos la lista de escuelas y su estatus en tiempo real, para que cada ciudadano pueda fiscalizar y pedirnos cuentas».
Además, el plan contempla programas de tutorías apoyadas en Inteligencia Artificial y métodos basados en evidencia para recuperar a los estudiantes que han quedado rezagados en lectura y matemáticas.
Docentes dignificados y niños alimentados
Machado fue enfática al declarar que «no se puede enseñar a un niño con hambre». Por ello, anunció que las comidas escolares serán ley en la nueva Venezuela, garantizando platos calientes y nutritivos.
En cuanto a los docentes, la líder envió un mensaje a quienes siguen en las aulas y a quienes huyeron del país: «Sé que han tenido que poner de su propio dinero para tizas o compartir su almuerzo con alumnos hambrientos». Se comprometió a una recuperación gradual pero real de los salarios a niveles dignos, atados a certificación y méritos, además de refundar la formación docente en las universidades nacionales.
El modelo de vouchers
El componente más innovador de su propuesta es la implementación de un sistema de financiamiento por estudiante (Voucher). Bajo este modelo, el dinero público seguirá al niño a la escuela que su familia elija, ya sea estatal, comunitaria, religiosa o privada.
«Durante 25 años, el régimen usó la escuela como un instrumento de control político. Los directores eran nombrados por lealtad, no por competencia», denunció.
Machado aclaró que las escuelas públicas seguirán siendo la piedra angular del sistema, pero deberán competir en calidad. La base de su modelo es que el Estado financia y regula, pero no monopoliza.
Además, María Corina planteó la creación del Instituto Venezolano de Calidad Educativa, un ente independiente para medir el aprendizaje y publicar resultados.
Asimismo, afirmó que habrá financiamiento ponderado para niños con discapacidades y comunidades vulnerables para evitar la segregación.
Al cierre de su discurso, Machado defendió el modelo de pluralidad educativa como una «vacuna» contra el totalitarismo. «Un sistema pluralista, financiado por el Estado pero elegido por la familia, es una de las defensas inmunológicas más fuertes que una joven democracia puede construir. Estamos diseñando un sistema que sea incapaz de ser capturado nuevamente por el poder», sentenció.
Vía AlbertoNews
