El peso de la alimentación sigue marcando la pauta en el presupuesto de los hogares altomirandinos, destinando más del 60% de sus ingresos exclusivamente a la compra de comida.
De acuerdo con datos revelados por la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), aunque la cesta básica encabeza las prioridades de gasto, se empieza a consolidar una tendencia progresiva donde las familias destinan una fracción de sus recursos hacia el ocio y la recreación, fenómeno que no se observaba en meses anteriores.
En ciudades como Los Teques, los consumidores han adaptado su planificación financiera ajustando tanto el presupuesto como la frecuencia de sus compras. «Más de la mitad del dinero que entra a la casa se va en comida, pero ahora tratamos de estirarlo mejor aprovechando las ofertas semanales para poder llevar a los niños a comer algo fuera al menos 2 veces al mes», explicó Carmen Briceño, ama de casa tequeña.
Según ANSA, este ajuste en las finanzas del hogar ha transformado la rutina de compra, pasando del viejo patrón de abastecimiento quincenal o mensual a visitas continuas de 2 a 4 veces por semana para la reposición puntual de productos.
Este comportamiento ha llevado a los comerciantes a ajustarse al nuevo comportamiento. «Antes la gente venía a hacer un mercado grande una vez al mes; hoy compran lo del día o lo de un par de días, por lo que hemos tenido que diversificar marcas y sumar productos para el consumo al momento o la recreación rápida, porque el cliente ahora busca rendimiento y un pequeño espacio para el esparcimiento», comentó José Gregorio Silva, comerciante del sector alimentario en Los Teques. /JR
