Entre 3 y 5 fuertes fluctuaciones eléctricas diarias se reportaron a lo largo de la semana en los Altos Mirandinos, acompañadas de apagones prolongados que se extendieron hasta por cinco horas en varios sectores.
La inestabilidad en el suministro del servicio ha llevado al límite a la actividad comercial de Los Teques, donde los dueños de negocios denuncian pérdidas irreparables tanto en el stock de mercancía refrigerada como en el rendimiento operativo diario.
Para intentar mantener las puertas abiertas, la pequeña y mediana empresa local ha tenido que recurrir de emergencia a la compra de plantas eléctricas, un gasto operativo que no tenían presupuestado. A la fuerte inversión inicial en el equipo se le suma el calvario continuo de garantizar el combustible: los comerciantes denuncian que abastecerse de gasoil en las estaciones de servicio de la zona representa una complicación añadida en logística y costos, encareciendo significativamente sus presupuestos semanales de mantenimiento.
El impacto económico es devastador a la hora de procesar el cobro a los clientes. «Cada vez que falla el flujo eléctrico en el centro y las zonas periféricas de la capital mirandina, las plataformas digitales de pago colapsan de inmediato por la falta de señal y la desconexión de los puntos de venta bancarios, lo que nos genera pérdidas», afirmó Víctor Guzmán, comerciante de la avenida Bermúdez de Los Teques.
Con las ventas caídas en más de un 60 % durante los lapsos sin electricidad, según estimaciones de comerciantes consultados, la red comercial de Los Teques exige a Corpoelec soluciones definitivas ante una contingencia que amenaza con forzar a bajar la santamaría a más de un negocio./JR
