La moneda nacional sufrió una pérdida de valor frente a las divisas extranjeras de 14% durante el mes de junio, según reflejan las tasas oficiales publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).
Esta depreciación impulsó un nuevo repunte inflacionario de 13,8% registrado por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), cifra que supera con creces el 6,3% reportado en mayo y rompe con la tendencia a la desaceleración que se mantenía en el país desde inicios de año.
Entre los sectores con mayores incrementos destacaron el transporte (16,2%), educación (15,2%), servicios de vivienda (14,9%), salud (14,8%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (13,8%). El alza en el transporte respondió al ajuste en la tarifa del pasaje mínimo urbano a 140 bolívares a partir del 1° de junio, mientras que los costos educativos se vieron impactados por los cierres de ciclo del año escolar y las inscripciones del nuevo período.
A este complejo panorama monetario se sumó la emergencia registrada el 24 de junio por el doble terremoto registrado en el país. El desastre natural disparó de forma inmediata la demanda nacional de víveres no perecederos, productos de higiene personal y medicinas, presionando aún más el presupuesto familiar y el abastecimiento general.
»Sentimos que el dinero se nos deshace en las manos entre la subida del dólar y la emergencia de los sismos. Ya no solo tenemos que ajustarnos para comprar comida básica o pagar el pasaje, sino que ahora debemos hacer malabares para conseguir insumos médicos y medicinas que han subido demasiado de precio por la alta demanda», relató Elena Mendoza, residente afectada por la coyuntura./JR
