La carretera Panamericana vuelve a posicionarse en el centro del debate sobre la seguridad vial tras conocerse las alarmantes cifras del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), que registró 494 víctimas en 299 siniestros ocurridos durante el mes de julio en todo el país.
Para los habitantes de los Altos Mirandinos, este reporte no es solo un balance estadístico, sino el reflejo diario de las imprudencias, el exceso de velocidad y la falta de controles efectivos en una de las arterias viales más peligrosas y transitadas de la región central.
El impacto demográfico del estudio revela un patrón preocupante que afecta de lleno a la población económicamente activa, concentrándose la mayor letalidad en jóvenes de entre 20 y 29 años de edad., situación que no es ajena a la carretera Panamericana, donde convergen a diario miles de trabajadores y estudiantes que se desplazan hacia y desde Caracas.
El saldo nacional de julio dejó 379 hombres y 115 mujeres afectados entre fallecidos y lesionados, confirmando que los sectores más productivos de la sociedad son los que están quedando expuestos a la tragedia sobre el asfalto.
Entre los usuarios del sistema vial, los conductores y acompañantes de motocicletas son la población más vulnerable. El monitoreo reportó que 59 personas a bordo de vehículos de dos ruedas perdieron la vida y 250 resultaron heridas en tan solo un mes, un escenario crítico que en la arteria mirandina se evidencia de forma constante debido al libre maniobrado entre carriles, la falta de cascos homologados y la transgresión recurrente de las normas de tránsito.
Ante esta realidad, la coordinadora del OSV, Rosibel González, enfatizó que la tragedia en las vías no cede y urgió a las autoridades a implementar controles de fiscalización electrónica inteligente, campañas permanentes de educación vial y una vigilancia más estricta sobre las motocicletas. Mientras no se apliquen medidas correctivas de peso en tramos clave como la Panamericana, el retorno a casa para miles de altomirandinos continuará siendo un riesgo cotidiano./JR
