La madrugada de este lunes falleció Miguel Castro, vecino de la urbanización San Luis, en el municipio Los Salias, luego de permanecer 22 días hospitalizado por las quemaduras sufridas durante un incendio de vegetación registrado el 15 de marzo en esa misma comunidad.
Según relató su familia, el fuego se originó en la zona de El Cambural y avanzó rápidamente hacia las viviendas. Castro intentó evitar que las llamas alcanzaran su casa, en un momento en el que no había agua en el sector y los bomberos tampoco contaban con suministro para controlar el incendio. Durante esas maniobras se tropezó y cayó, quedando envuelto en fuego. Vecinos lograron sacarlo y trasladarlo de emergencia.
Primero fue llevado al ambulatorio Rosario Milano de Los Salias, donde no contaban con los insumos ni equipos necesarios para atender quemaduras de esa magnitud. Luego fue remitido a la estación de Bomberos de San Antonio de los Altos, que tampoco tenía capacidad para ese tipo de atención. Finalmente fue trasladado al Hospital Victorino Santaella de Los Teques, donde permaneció 24 horas.
Familiares denunciaron que en ese centro no recibió curas ni limpieza inicial de las heridas. “Ni siquiera le quitaron la ropa quemada que tenía pegada al cuerpo”, afirmaron. Al día siguiente fue referido al Hospital de Lídice, en Caracas, donde los médicos manifestaron sorpresa por el estado en el que llegó el paciente y procedieron a retirar restos de ropa y cabello adheridos a la piel.
Tras más de tres semanas de complicaciones, especialmente a nivel renal, Castro murió a causa de las quemaduras. Su caso, según la familia, refleja una cadena de fallas en la atención de emergencias y en la disponibilidad de insumos en los centros de salud del país.
