Representantes del Colegio María Auxiliadora de Los Teques solicitaron mayor flexibilidad en la aplicación del reglamento sobre el uso de calzado escolar, ante las dificultades económicas que enfrentan muchas familias para cumplir con la exigencia de zapatos completamente negros, sin tacón ni plataforma.
“En el Colegio María Auxiliadora están exigiendo zapatos cuando actualmente la situación país no da para eso. Entendemos que son las reglas, pero ¿cómo compro un par de zapatos?, el sueldo no me da”, expresó una madre, quien señaló que sus dos hijos solo cuentan con zapatos deportivos, los cuales no están permitidos según el reglamento vigente.
De acuerdo con cifras recientes, el salario mínimo en Venezuela se mantiene en 130 bolívares mensuales, equivalentes a menos de 4 dólares al tipo de cambio oficial. Incluso con bonos complementarios, el ingreso promedio mensual de un trabajador ronda los 25 dólares. En contraste, un par de zapatos escolares cuesta entre 25 y 40 dólares, según calidad y talla.
La diferencia entre el ingreso promedio y el costo del calzado escolar representa una barrera significativa para muchas familias, especialmente en el inicio del año escolar. Aunque el reglamento institucional establece criterios claros sobre el tipo de calzado permitido tanto para el uniforme diario como deportivo, los representantes piden que se evalúe la posibilidad de permitir excepciones temporales o alternativas más accesibles.
La normativa forma parte de los Acuerdos de Paz, Convivencia Escolar y Comunitaria del colegio, y establece que los zapatos deben ser totalmente negros, sin plataforma ni tacón, tanto en el uniforme diario como en el deportivo.
