La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos aprobó una licencia que permitirá a Monómeros Colombo Venezolanos recuperar su capacidad para operar en el mercado internacional, pese a las sanciones que pesan sobre empresas vinculadas al Estado venezolano.
La autorización habilita a la petroquímica, con sede en Barranquilla (Colombia), a realizar transacciones financieras y comerciales necesarias para su funcionamiento, incluyendo operaciones con instituciones financieras y empresas extranjeras. Este tipo de licencia permite que la compañía continúe comercializando fertilizantes y otras materias primas en el exterior sin quedar bloqueada por el sistema de sanciones estadounidenses.
Monómeros es una empresa petroquímica vinculada a la estatal venezolana Pequiven y se ha convertido en un actor clave en el mercado agrícola colombiano. La compañía produce fertilizantes y otros insumos industriales utilizados por el sector agrícola, llegando a representar alrededor del 28 % del suministro de fertilizantes en Colombia, lo que la convierte en una pieza relevante para la seguridad alimentaria del país.
Desde 2019, la empresa ha operado bajo licencias especiales otorgadas por la OFAC debido a las sanciones de Estados Unidos contra entidades del gobierno de Nicolás Maduro. Estas autorizaciones han permitido que la compañía continúe participando en el comercio internacional y mantenga acceso al sistema financiero global, pese a las restricciones que afectan a otras empresas estatales venezolanas.
La aprobación de una nueva licencia reduce la incertidumbre que existía sobre el futuro de la compañía y su capacidad para mantener sus operaciones. Analistas advierten que, sin este permiso, Monómeros podría quedar aislada del sistema financiero internacional, lo que pondría en riesgo su producción y afectaría directamente a los agricultores que dependen de sus insumos.
Monómeros ha estado en el centro de disputas políticas y económicas en los últimos años, debido a su importancia estratégica y a los cambios en su control administrativo en medio de la crisis venezolana. A pesar de ello, la empresa continúa siendo uno de los activos venezolanos más relevantes en el exterior y un actor clave en la industria de fertilizantes de la región.
