Con más de 60 años en la mesa de los venezolanos, Pollo Maella se consolida como una marca de tradición familiar que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.
Este año, la empresa se suma como patrocinante oficial del evento Karaoke Terapéutico, organizado por @mujeresreales.saa, que se celebrará el próximo 13 de septiembre en Polo Bistró, en San Antonio de los Altos.
Leonard Couttenye, gerente comercial, destaca que esta alianza responde al compromiso de la empresa con iniciativas que promueven el bienestar emocional y la integración comunitaria.
Productos premium para todos los gustos
Pollo Maella es una planta beneficiadora de aves que ofrece una línea completa de productos, desde el tradicional pollo entero embolsado hasta sus innovaciones más recientes: milanesas, nuggets, cotufas y palitos de pollo.
“Todos están hechos 100 % de milanesa de pollo, tempurizados, no empanizados. Además, tenemos la línea stek (palitos) que es gluten free, recubiertos con yuca. Son ideales para quienes buscan sabor y salud en un solo bocado”, explica Couttenye.
En los Altos Mirandinos, los productos Maella están disponibles en supermercados locales, mientras que la línea premium puede encontrarse en Oh qué Carne y Fresco Market.
Compromiso con el empleo local
La planta, ubicada en el sector El Paso de Los Teques, genera empleo directo e indirecto para unas 700 personas.
“Nuestro personal operario proviene principalmente de Las Tejerías, mientras que el administrativo está conformado por habitantes de Los Teques, Carrizal y Los Salias. Somos parte activa del tejido económico de la región”, afirma el gerente.
Más allá del sabor, Pollo Maella ofrece confianza. “Una ama de casa necesita saber que su pollo no se daña en la nevera. Nosotros garantizamos que puede durar una semana sin olores ni baba. Esa es la diferencia que marca nuestra calidad”, asegura Couttenye.
Con una planta moderna y una visión que combina tradición con innovación, Pollo Maella sigue apostando por Venezuela, por su gente y por iniciativas que alimentan cuerpo y alma.
Redacción El Tequeño
