María Martínez, madre de la presa política Nerinor Fernández, denunció este miércoles el delicado estado de salud de su hija, quien suma tres años y dos meses privada de libertad sin haber sido evaluada por especialistas, pese a presentar múltiples patologías crónicas.
Martínez afirmó que a Fernández le fueron imputados cuatro delitos —terrorismo, asociación para delinquir, extorsión y obstrucción al libre comercio— sin que, según su testimonio, existan pruebas que sustenten las acusaciones. Relató que el día de la detención su hija se encontraba en su vivienda reaccionando a una convulsión cuando funcionarios policiales se la llevaron.
Indicó que Fernández es madre soltera de dos niños y pilar económico de su hogar. Además, padece diabetes tipo 1 insulinodependiente desde los ocho años, condición que —asegura— se ha agravado por episodios de descompensación. También presenta un cuadro hipertensivo desde hace un mes, asma y una rectocolitis ulcerosa idiopática.
Martínez sostuvo que la alimentación que recibe en reclusión no es adecuada para su cuadro clínico y que, en más de tres años detenida, no ha tenido acceso a atención médica especializada. Señaló que el deterioro de su salud es progresivo y pidió que se garantice su derecho a la vida y a la atención sanitaria.
