El 6 de abril de 2017 el joven Jairo Ortiz, de 19 años, fue asesinado durante una protesta en la comunidad de Montañalta, convirtiéndose en el primer caído durante las protestas de ese año.
Al cumplirse nueve años, un grupo de vecinos y dirigentes políticos, rindieron homenaje en el lugar exacto donde cayó víctima de un disparo en el tórax. Su homicida fue el funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, Rohenluis Mata, quien fué imputado por homicidio calificado con alevosía y uso indebido de arma orgánica.
«Nunca olvidaremos a Jairo. Él pasará a la historia más gloriosa de nuestro país. Hoy Venezuela es diferente y podemos honrarlo todos juntos acá, pero en 2023 vinimos tres, en 2024 otros tres y en 2025 vine solo, había miedo. El país que debemos construir debe ser de paz, de justicia y no repetición», dijo Carlos Javier Arencibia, dirigente del Movimiento Cambio en Paz.
En el lugar de los hechos colocaron dos placas memoriales, encendieron velas y oraron.
