Julio Martínez Martínez, quien fuera hombre de la total confianza del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, comenzó ayer a colaborar con la Justicia. Aseguró que el ex jefe del Ejecutivo estuvo desde el origen en la creación de la sociedad Análisis Relevante aunque permaneciese en la sombra y decidiera no formar parte de su accionariado. Confirmó el cobro de una comisión ilegal derivada de las gestiones que realizó el ex presidente para lograr que se rescatara por parte del Gobierno de Pedro Sánchez a la compañía Plus Ultra.
Añadió que los pagos de la mordida se desglosaron por orden del propio Zapatero a través de otras empresas cuando la presión mediática arreció. También explicó que fue el ex presidente del Ejecutivo quien le anticipó que la aerolínea iba a ser rescatada antes incluso de que se reuniese el Consejo de Ministros que preside Pedro Sánchez. Sin embargo, pese a esta confesión, que sin duda empeora el panorama judicial de Zapatero, el empresario también dio respuestas inconcretas y difusas llegando el magistrado instructor de la causa, José Luis Calama, a decirle que si él actuaba como un mero «correveidile» del ex presidente Zapatero.
Fuentes del caso consultadas por EL MUNDO indican que la importancia del testimonio del empresario alicantino reside en que confirma la principal sospecha de los investigadores: que la persona que mandaba y manejaba Análisis Relevante era Zapatero y que esta sociedad se creó para que el ex presidente pudiera cobrar de forma soterrada los pagos que recibía como comisionista en España y también a nivel internacional. El juez atribuye al ex secretario general del PSOE el liderazgo de una estructura delictiva dedicada al tráfico de influencias en nuestro país y en el extranjero, a través de vinculaciones en Venezuela, China y Emiratos Árabes.
Por otro lado, en su declaración, Julito explicó que fue el directivo de Telefónica, Javier de Paz, quien les propuso constituir una consultora para desarrollar trabajos de asesoría, realizados principalmente por Zapatero. Y, aunque el ex presidente quedó al margen, la realidad es que era quien captaba los clientes, ordenaba cómo se canalizaban los pagos y decidía que se pagara una iguala a sus hijas a través de la empresa Whathefav.
Julio Martínez Martínez declaró que el 26 de febrero de 2021, Zapatero le comunicó que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) iba a conceder el crédito solicitado por Plus Ultra. Entonces, él se lo trasladó al ex accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, con el siguiente mensaje: «Mi mayor felicitación por haber conseguido el objetivo. Sin dudas, ha sido consecuencia del excepcional labor desarrollada por el equipo de Plusultra. De esta excelente labor he sido informado y felicitado por la propia SEPI (…)». La fiscal Anticorrupción Elena Lorente le preguntó por ese mensaje y el imputado indicó que había transmitido la información que le dio Zapatero y que no recordaba si había reenviado directamente un mensaje del ex presidente. Junto al de Reyes, Julito envió un mensaje en similares términos a Camilo Ibrahim Issa, el hombre fuerte de Plus Ultra en Venezuela.
Previamente, a preguntas del juez Calama, el empresario había descartado haber mediado con la SEPI para lograr la obtención de la ayuda pública de 53 millones de euros, lo que llevó al instructor a hacer un juicio de inferencia señalando que entonces ya se sabía quién había hecho esas gestiones, en referencia velada al ex presidente Zapatero.
La concesión del citado crédito se aprobó en Consejo de Ministros, en concreto, el 9 de marzo de 2021, varios días después de que Zapatero lo comunicara a su hombre de paja. Al ser preguntado con quién medió o ante quién influyó el ex presidente para lograr el rescate, el empresario dijo desconocerlo.
