Madres, padres y representantes de la Unidad Educativa Alejandrina de Lugo se dirigieron a las autoridades competentes, bien sea la alcaldía, la gobernación o el Ministerio de Educación, para manifestar su rechazo contundente al plan de reubicación de los estudiantes en escuelas piloto.
En el comunicado, la comunidad educativa explicó que «esta postura responde al profundo temor e incertidumbre que embarga a nuestra comunidad tras el grave siniestro ocurrido el pasado 24 de junio, fecha en la que el doble terremoto afectó gravemente la infraestructura de la región y la estabilidad emocional de nuestros hijos».
Los representantes sustentaron su posición en tres argumentos centrales. Sobre el estado psicológico de los estudiantes, señalaron: «Los estudiantes aún sufren las secuelas psicológicas del sismo. Un traslado forzoso a entornos desconocidos agrava su estado de vulnerabilidad».
En materia de seguridad y logística, cuestionaron las condiciones de las sedes propuestas: «La escuela piloto propuesta no garantiza las condiciones óptimas de acceso vial ni cercanía necesarias ante una eventual réplica o emergencia».
Asimismo, defendieron la permanencia de la comunidad escolar en su institución de origen: «Exigimos que se busquen soluciones habitacionales o de reparación dentro del espacio de nuestra propia institución para no desarticular la comunidad educativa».
Por estas razones, solicitaron formalmente «la suspensión inmediata del plan de reubicación y la apertura de una mesa de diálogo urgente para evaluar alternativas seguras que prioricen el bienestar integral y la salud mental de los alumnos».
Los firmantes del comunicado, representantes de la Unidad Educativa Alejandrina de Lugo, quedan a la espera de una respuesta inmediata y favorable por parte de las autoridades.
