Los habitantes de la parroquia El Jarillo, en el municipio Guaicaipuro, avanzan por cuenta propia en la reparación de su iglesia, afectada por el doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio.
Ante la ausencia de apoyo institucional, la comunidad se ha organizado para recaudar fondos y ejecutar los trabajos de refacción necesarios para preservar este templo, considerado un referente espiritual, cultural y turístico de la región.
La iniciativa surge en medio del creciente malestar vecinal por la falta de respuestas oficiales. Según relataron residentes que prefirieron mantenerse en el anonimato, hasta ahora no han recibido propuestas concretas por parte de las autoridades para la restauración del edificio religioso.
Los jarilleros continúan trabajando con recursos propios en la reparación de las paredes, que presentan grietas y desprendimientos de frisos, así como en la atención de daños en el techo, afectaciones que pudieron ser verificadas por La Linterna durante un recorrido por la zona.
Pese a las dificultades, los feligreses aseguran que “la fe y la unión vecinal serán suficientes para restaurar el templo”, reafirmando que la autogestión comunitaria sigue siendo su herramienta más efectiva frente a la falta de soluciones gubernamentales.



