Antes y después del doblete sísimico, la principal preocupación del venezolano sigue siendo la misma: el poder adquisitivo, sobretodo de cara a nuevos gastos escolares que incluyen pago de inscripción así como compra de útiles y uniformes.
»Vestir a los chamos para el primer día de clases se ha convertido en un verdadero ejercicio de malabarismo económico», afirmó Mayerling Rodríguez, vecina de Carrizal, quien se trasladó a Los Teques para visitar tiendas y comparar precios.
Como ella son muchos los padres que recorren no menos de 5 negocios en busca de ofertas, lo cual no resulta casual en un contexto marcado por los constantes ajustes en el tipo de cambio oficial reportado por el Banco Central de Venezuela (BCV).
-La compra de la lista de útiles la dejo para el inicio a clases porque piden libretas específicas, pero sí voy comprando cosas genéricas como la resma de hojas, lápices y colores, así como los uniformes porque en septiembre, aparte de la inflación característica, aumentan los precios.
Por ahora, las camisas blancas pueden encontrarse a partir de 7$, mientras que los pantalones hasta la talla 10 pueden llevarse por 10$ y los zapatos escolares negros a partir de 22$ y los deportivos blancos en 25$. Los suéteres escolares más económicos rondan los 12$.
»Con los zapatos es un tema, porque las versiones sintéticas que son las más económicas al mes se despegan, así que es preferible invertir entre 35 y 40$ en calzado de cuero de mayor resistencia. Allí aplica el refrán de que lo barato sale caro», agregó la entrevistada.
Con estos números, vestir a un niño para un nuevo período académico, ronda los 65$, sin incorporar ropa interior ni medias, llevando a las familias altomirandinas a dividir el ya golpeado presupuesto mensual entre comida, pasaje, servicios y gastos escolares, por lo que muchos optan por ir comprando un producto cada quincena para no impactar tanto la economía familiar./JR
