El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, abrió la mañana de este martes la 81 Sesión de la Asamblea General de la ONU hablando sobre las violaciones al derecho internacional, el impacto del cambio climático y la llegada de la inteligencia artificial.
Alertó del riesgo de que se produzca una «gran fractura» global y el mundo se divida en dos bloques enfrentados con sistemas económicos, tecnológicos y de seguridad independientes, e instó a las potencias a evitar los enfrentamientos y apostar por la cooperación.
Durante su discurso, el funcionario destacó que se está avanzando hacia «un mundo multipolar», pero con una disyuntiva: el de la fragmentación y el enfrentamiento o el de la interdependencia, que, a su juicio, evitaría la ruptura global.
El primero, que definió como «la trayectoria que seguimos» mayoritariamente a día de hoy, se basa en tensiones crecientes, desconfianza y relaciones sin cooperación internacional, mientras que el segundo supone un mundo «interdependiente» que se sostiene por una red de alianzas con el derecho internacional en el centro.
«Construir ese futuro comienza por reconocer, especialmente por parte de las superpotencias, que su poder no es tan súper. Su poder tiene límites. Los acontecimientos de los últimos años lo han dejado inequívocamente claro», aseveró.
Guterres advirtió que el futuro estará marcado por cómo la humanidad afronta la crisis del poder: la del poder de la guerra sobre la paz, de quienes concentran la riqueza, del que agrava la crisis climática y el que ha desatado la inteligencia artificial (IA).
El secretario urgió a poner fin a los conflictos en Oriente Medio, Ucrania y Sudán, defendió el derecho de todas las naciones a desarrollarse con las mismas oportunidades, apostó por un plan nacional para dejar de lado los combustibles fósiles e instó a establecer un marco de condiciones comunes para la implantación de la IA con la que hacer frente a los riesgos que pueda suponer.
«Mantendré ese espíritu de firmeza y determinación a lo largo de cada uno de los 100 días que me quedan en el cargo», declaró para reafirmar su compromiso con los valores y principios de Naciones Unidas.
Guterres avanzó que seguirá defendiendo que «la paz es posible, la dignidad humana universal», y que «merece la pena luchar por nuestro futuro común».
Dijo que «el poderío militar, económico, ni tecnológico no basta para garantizar la paz», por lo que instó a defender la Carta de la ONU.
«Debemos superar la prueba, defender la carta de la ONU sin doble moral y promover sin demora el desarme nuclear«.
EFE
