Desde este jueves 1 de octubre, los usuarios del transporte público de los Altos Mirandinos pagan 220 bolívares por el pasaje mínimo urbano.
El ajuste, previsto en el esquema mensual acordado entre el gremio transportista y las autoridades nacionales, cayó como un golpe más para quienes ya no alcanzan a cubrir el costo de moverse por la ciudad.
Entre los más afectados están los docentes, que desde hace semanas protestan en las calles de Los Teques por salarios que, según denuncian, no superan el dólar mensual.
Este miércoles, una marcha encabezada por José Gregorio Escalona, presidente de Sitrem, recorrió la avenida Bolívar hasta la Gobernación de Miranda para exigir una respuesta. «Con el salario que estamos devengando, tanto los maestros activos como jubilados, no podemos vivir», afirmó entonces.
Hoy, el aumento del pasaje les agrega presión. Para muchos maestros, trasladarse a su lugar de trabajo ya consume todo lo que cobran, de modo que cada ajuste mensual los deja con menos para comer.
El pasaje de 220 bolívares se calcula con base en 0,25 de la tasa del dólar vigente del Banco Central de Venezuela, y se suman los ajustes por distancia en las rutas suburbanas.
Según el gremio transportista, no se requiere un nuevo acuerdo para cada ajuste, porque ya fue contemplado con la base cambiaria vigente.
