El deterioro del rendimiento escolar en los alumnos de secundaria de los Altos Mirandinos coincide con la creciente preocupación de los padres frente a la reducción del horario y el calendario escolar.
De acuerdo con el reciente estudio del Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea (Secel) de la UCAB, que analizó 11.000 evaluaciones en el país, el área más crítica es Matemáticas, donde la calificación promedio fue de apenas 7,08 puntos sobre 20 y el índice de reprobación alcanzó un alarmante 80,79 %.
En Castellano, aunque los resultados son mejores, la nota promedio apenas llega a 10,50 puntos con un 39,54 % de reprobados.
Representantes consultados señalaron que esquemas de contingencia como el «mosaico» , están agravando el rezago cognitivo de los jóvenes.
»Es imposible que nuestros hijos aprendan o aprueben Matemáticas si solo van a clases un par de horas a la semana; la reducción del tiempo en el aula durante los últimos años está destruyendo la calidad educativa y el estudio de la UCAB demuestra con números lo que los padres vemos a diario en los cuadernos», manifestó Marisela Pérez, madre de un alumno de primer año de bachillerato «que apenas sabe leer y escribir».
La investigación de la UCAB también reveló una brecha entre la educación pública y la privada. En las instituciones públicas, la nota promedio de Matemáticas cayó a 6,55 puntos con 86,70 % de aplazados, mientras que en los planteles privados la nota media fue de 7,65 con 75,29 % de reprobación.
En Castellano, la educación pública promedió 9,82 puntos (47,71 % de reprobados) frente a los 11,23 puntos de los colegios privados (31 % de aplazados), demostrando un impacto generalizado pero más agudo en el sector público.
Ante este escenario, algunas familias expresan su angustia por el futuro universitario y profesional de sus hijos, exigiendo que se restablezca el calendario escolar completo.
»Nos preocupa que se sigan recortando los días de clase para camuflar la falta de profesores o los problemas de infraestructura, porque al final quienes pagan las consecuencias son los estudiantes, que salen del bachillerato sin los conocimientos mínimos para defenderse», concluyó Felipe González, padre de un jovencito de 15 años./JR
