Usuarios de la línea Conductores de Los Teques denunciaron que desde hace casi un año soportan retrasos constantes, reducción de unidades y maltrato por parte de los choferes.
Aseguran que la frecuencia se volvió crítica: al inicio enviaban cinco autobuses hacia El Paso y uno hacia Colinas, pero con el tiempo dejaron de cumplir incluso esa mínima distribución.
Relatan que, aunque haya más de diez personas en la cola, no suben unidades y desde hace dos meses los autobuses pasan cada hora y media.
La situación empeora los domingos, cuando —según los testimonios— no envían transporte porque los choferes no quieren subir y el fiscal de turno no puede obligarlos.
Más de mil familias dependen de esta ruta para trasladarse entre Colinas, El Paso y sectores cercanos. Los usuarios califican el comportamiento de los prestadores del servicio como una falta de respeto y empatía hacia quienes necesitan movilizarse diariamente.
Pidieron a las autoridades y a los organismos de control acudir a la parada ubicada en la Bermúdez de arriba para constatar la situación que enfrentan a diario.
