Para el año 2008 se graduaron 17 mil docentes. En 2022 la cifra llegó a duras penas a 3 mil, lo que se traduce en un déficit real de más de 250 mil docentes en ejercicio, impulsado por bajos salarios.
Así se desprende de un estudio adelantado por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), donde especialistas como Tulio Ramírez, director del doctorado y posgrado de la UCAB, advierten que, debido a la caída en la matrícula universitaria, cubrir esta brecha tardaría más de 25 años bajo el ritmo actual de egresados.
Esta situación se refleja en las aulas de centros educativos de los Altos Mirandinos, dónde son recurrentes las deficiencias en áreas como matemáticas, física y química, por lo que muchos padres deben pagar clases adicionales. A nivel general, se estima que el déficit de estos profesionales supera el 50%.
Esta apatía es palpable en las escuelas de educación del país que experimentan un descenso drástico en sus ingresos, volviéndose una carrera poco atractiva para el relevo generacional, que busca opciones mejores remuneradas al salir del bachillerato.
El estudio se llevó adelante en la escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela (UCV), 8 institutos de la UPEL y la UCAB, dejando al descubierto un déficit de 82% en los últimos 14 años. /JR
