Tras el doble terremoto que sacudió el centro del país, los equipos técnicos continúan evaluando viviendas, colegios y edificaciones públicas para determinar el alcance real de los daños.
La ingeniera Fátima Piñero, integrante del grupo de inspección de la Alcaldía de Guaicaipuro, afirmó que la mayoría de las afectaciones reportadas son superficiales y no comprometen la estabilidad de las estructuras.
Piñero explicó que los resultados preliminares han sido consistentes en todas las zonas revisadas. “Créeme que el 99% de las indicaciones que hemos revisado, inspeccionado aquí en Altos Mirandinos, en Los Teques, han sido afectaciones a nivel de mampostería y friso, su revestimiento”, señaló.
La especialista reconoció que la población atraviesa momentos de angustia al observar grietas en paredes o techos, pero insistió en que estos daños no implican riesgo de colapso.
“Queremos darle un poquito de tranquilidad a las personas. Nosotros sabemos que están en unos niveles de angustia importantes, elevados, y, claro, tú estás en tu casa, tú estás en el colegio y ves una grieta, y tú piensas que la edificación se va a caer, y no es así”, dijo.
Según la ingeniera, las inspecciones no han detectado daños en los elementos que realmente definen la seguridad de una edificación. “Si ustedes no ven elementos estructurales, que son vigas, columnas, los nodos, los elementos que los une, impactados con una grieta, con acero a la vista, el elemento no está comprometido y puedan estar tranquilos”, explicó.
Piñero recordó que, tras un evento sísmico de gran magnitud, es normal que aparezcan fisuras en la mampostería y en los revestimientos. “Hay afectaciones en mampostería que es normal después de un evento de esa dimensión que sufrimos. Entonces, queremos generar un poquito de tranquilidad”, añadió.
