La hispanovenezolana Monsterrat Espinosa se ha unido al grupo de 170 excarcelados por el chavismo desde que el 8 de enero el nuevo gobierno de facto de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, entreabriera las mazmorras revolucionarias, confirmaron a EL MUNDO fuentes políticas. Con esta nueva libertad condicional son 10 los presos políticos con nacionalidad española que se han beneficiado de las presiones de Washington.
Por el contrario, otros 10 permanecen encarcelados, incluidos los cuatro denominados históricos, con largas estancias bajo el yugo bolivariano.
Contra Espinosa y su marido, el argentinovenezolano Roberto Baldo, propietarios de una pizzería en Caracas, recayó en noviembre de 2024 la acusación de haber establecido comunicación con los dirigentes opositores refugiados en la Embajada de Argentina, todos ellos muy cercanos a la líder democrática, María Corina Machado.
En el grupo de los 10 españoles liberados se encuentran los cuatro nacidos en la Península (los turistas vascos José María Basoa y Andrés Martínez Adasme; el marinero canario Miguel Moreno Dapena y el valenciano Ernesto Gorbe); las hispanovenezolanas retenidas en el Helicoide (la activista Rocío San Miguel, la emprendedora Sofía Sahagún, Leticia García y la propia Montserrat Espinosa); Alejandro González (que estaba en la cárcel del Rodeo 1) y Jesús Castillo.
A la espera se mantienen todavía las familias y amigos del comerciante de 54 años Jorge Alayeto, encarcelado desde 2017, acusado sin pruebas de participar en una conspiración; de Ángela Expósito, de 60 años y presa desde 2018, que dirigía la ONG Fundanimal y cuidaba los perros de los presos políticos; de María Auxiliadora Delgado Taborsky, de 51 años, los siete últimos en prisión, perseguida por ser hermana de un militar sospechoso para la tiranía; y de Karen Hernández, de 39 años, condenada a 30 años de cárcel por su supuesta implicación en el desembarco de la operación Gedeón.
También con varios años a cuestas permanecen en el durísimo penal del Rodeo 1 el estudiante Fernando Noya, de 33 años y cuñado del capitán Antonio Sequea, quien liberó en 2019 al líder opositor Leopoldo López, y el empresario Uaiparu Guerere, de 70 años, extorsionado por militares de la contrainteligencia.
Catalina Ramos, dirigente de Vente Venezuela (VV), es la única hispanovenezolana que continúa en el Helicoide.
Los últimos encarcelados en 2025 fueron Jesús Gómez, José Luis Machín (exalcalde de Barinas, cuna de la revolución) y Miguel Álvarez, acusados de conspiración y terrorismo.
