Se ha cumplido una semana desde que dos potentes terremotos sacudieron varias regiones del norte de Venezuela dejando tras de sí una verdadera catástrofe. En un país donde la información independiente es un bien escaso, los ciudadanos convirtieron internet en una red de apoyo para los familiares y amigos de los desaparecidos, pero también para los equipos de rescate y los voluntarios, que se afanan desde las primeras horas en encontrar señales de vida bajo los escombros de los más de 800 edificios que se han derrumbado y notificar los hallazgos.
La conexión a internet y la telefonía móvil fueron lo primero que colapsó en las zonas afectadas debido a la falta de electricidad. Pese a eso y a las restricciones que el Gobierno venezolano mantiene sobre redes sociales como X, muchos ciudadanos trataron de convertir estas plataformas en una herramienta para ayudar en la búsqueda y la identificación de desaparecidos. Dentro y fuera de Venezuela, las redes se llenaron de datos e imágenes de amigos y familiares con el objetivo de facilitar su localización e identificación. Además, la misión de Naciones Unidas en el país reclamó a las autoridades que restablecieran “plenamente el acceso a las redes sociales y a todos los medios”, ya que la información en situaciones de emergencia como la que atraviesa el país es “fundamental para la protección de la vida, la seguridad y el bienestar de la población”, adujeron.
Ante la falta de datos oficiales sobre el número de desaparecidos, han surgido registros ciudadanos: páginas donde quienes no tienen noticias de sus allegados pueden publicar sus datos e imágenes para facilitar la búsqueda. Son las mismas webs en las que los voluntarios que participan en las labores de rescate están notificando qué personas han encontrado con vida, quiénes han fallecido o los que están ingresados en un centro hospitalario. Venezuela te busca y Desaparecidos terremoto Venezuela son dos de estas plataformas. La segunda ha recibido más de 80.000 reportes, pero muchos desaparecidos han sido registrados varias veces, por lo que estiman que, quitando las duplicidades, hay alrededor de 40.000 ciudadanos que continúan desaparecidos y se ha localizado a casi 16.000.
Las autoridades venezolanas indican que han rescatado a más de 6.400 personas con vida y el número de fallecidos ronda los 2.300, según cifras de este jueves. Una semana después de los seísmos, las posibilidades de hallar supervivientes son mínimas, pero entre el duro conteo de muertos surge la esperanza. Como la de Hernán Gil, el vigilante de un aparcamiento en La Guaira que se refugió bajo su escritorio el día de los seísmos. Tras más de cuatro días sepultado, un rescatista escuchó su voz y pidió refuerzos. Un centenar de personas lograron sacarlo de los escombros este jueves.
También en esta primera semana tras los terremotos se han aplaudido los vídeos del rescate a un niño de tres años después de estar casi seis días enterrado, el del llanto de un bebé de 18 días que permanecía atrapado junto a su madre, del hallazgo de numerosas mascotas… Asimismo, es reseñable la actitud de los rescatistas, llegados de diferentes partes del mundo, y los mensajes de ánimo que mandan a las personas que encuentran con vida, las palabras de consuelo y las canciones que tararean a los heridos para distraerlos y que esbocen, al menos, una sonrisa.
Al final, ha sido la ciudadanía quien ha desempeñado funciones que corresponden a las autoridades, como la de aportar información sobre personas desaparecidas. Es importante que Venezuela permita el acceso libre a internet, a las redes y a los medios independientes, sobre todo durante la emergencia, que solo acaba de empezar. Las labores de rescate de desaparecidos son los primeros pasos tras los terremotos, pero después llegará el momento de la reconstrucción, que precisará mucho más tiempo y recursos.
