Con el 98,208% de actas contabilizadas, Keiko Fujimori cuenta con 9.032.615 votos, lo que representa el 50,002% del total, mientras que Roberto Sánchez acumula 9.032.000 votos, alcanzando el 49,998%.
La diferencia entre ambos candidatos es mínima, lo que mantiene el resultado electoral en un margen muy ajustado. La ONPE no ha actualizado recientemente sus datos, por lo que la expectativa por el desenlace definitivo continúa.
La diferencia entre ambos candidatos es de apenas 651 votos en términos absolutos y 0,004 puntos porcentuales en votos válidos: el margen más estrecho registrado en todo el proceso de escrutinio y uno de los más ajustados de la historia electoral peruana. El cambio de liderazgo se produjo por la incorporación al cómputo del voto en el extranjero, donde Fujimori obtuvo aproximadamente el 70% de los sufragios, lo que le permitió revertir la ventaja que Sánchez sostuvo durante días. Con 1.656 actas aún pendientes de resolución —prácticamente en su totalidad en manos de los JEE—, el resultado sigue siendo matemáticamente reversible.
