Padres y representantes de los estudiantes de la Unidad Educativa Nacional (UEN) Dr. Eduardo Risquez, ubicado en la calle Roscío de la capital mirandina, se niegan a enviar a sus hijos a la institución hasta que no se haga una inspección general.
»Más allá del daño que pudo haber causado el terremoto del 24 de junio, llevamos tiempo viendo cómo se deteriora el techo producto de las filtraciones y a nadie parece importarle (…) en este país estamos acostumbrados a no hacer nada hasta que las cosas colapsan o alguien resulta herido», expresó una representante molesta.
-Pedimos una inspección técnica integral y que garanticen que las instalaciones están aptas y seguras para recibir a nuestros muchachos ( más de 700 estudiantes), personal obrero, administrativo y docente.
La preocupación se repite en otros centros de estudio de los Altos Mirandinos, dónde las autoridades educativas convocaron a retornar a las aulas el lunes 6 de julio en aquellos municipios que no sufrieron daños severos por el doblete sísmico, llamado que no ha sido acatado y que se nota en el alto nivel de ausentismo.
Los sindicatos educativos de la subregión también han fijado posición al respecto, calificando como «irresponsable» el llamado a la «vuelta a la normalidad» tras la catástrofe que, hasta ahora, ha dejado más de 3 mil 500 personas fallecidas, al menos 16 mil heridos y 17 mil damnificados, cifras que seguirán fluctuando en medio de las labores de remoción de escombros/JR
