Guillermo Segnini, economista de 45 años, cumplió el pasado 18 de enero seis meses detenido en la cárcel de Yare, estado Miranda, a más de 700 kilómetros de su ciudad natal, Mérida. Su familia permanece desde hace días a las afueras del penal, exigiendo su liberación y denunciando la falta de respuesta por parte de las autoridades.
“Le hicieron el traslado de Mérida directo aquí, a Yare, donde permanecemos esperando su libertad. Guillermo es economista, con una vida intachable”, expresó este miércoles un familiar, visiblemente afectado por la prolongada espera.
Segnini fue detenido el 18 de julio de 2025 en Mérida, en un contexto de creciente persecución contra dirigentes opositores en el interior del país.
Desde entonces, comparte reclusión con otros presos políticos merideños como Yones Molina y Jesús Castillo, arrestados en agosto del mismo año y trasladados al mismo penal mirandino.
Los familiares denuncian que el aislamiento geográfico forma parte de una estrategia de castigo y dispersión, que dificulta el acceso a la defensa y vulnera el derecho al debido proceso. “Estamos aquí, firmes, esperando justicia. No hay razón para que siga preso”, insistió el vocero.
Hasta el 20 de enero de 2026, la Plataforma Unitaria Democrática contabiliza más de mil presos políticos en Venezuela. De ese total, solo 166 han sido excarcelados en las últimas semanas.
