La alicaída izquierda latinoamericana celebra por todo lo alto la épica remontada de Luiz Inácio Lula da Silva, el “Pelé del progresismo” que se prepara para ser presidente de Brasil por cuarta ocasión. Desde la mexicana Claudia Sheinbaum hasta el colombiano Gustavo Petro, pasando por la argentina Cristina Fernández de Kirchner o el chileno Gabriel Boric, el bloque no ha tardado en saludar el triunfo de Lula tan pronto fue irreversible, a pesar de que el derrotado Flávio Bolsonaro ha prometido que buscará anular la elección. La derecha, que se divide entre reconocer el resultado y el silencio, ha dejado solo a Bolsonaro en su reclamo.
Petro ha sido uno de los primeros en manifestarse. “Se ha detenido el fascismo en América Latina en Brasil”, escribió el expresidente en X, su canal de comunicación predilecto desde que estaba en el poder. “El pueblo brasileño libre logró frenar la avalancha de los bots falsos y el sistema electoral con software público y bien cuidado por la gente evitó fraudes, se salva la justicia social en Brasil y el intento extranjero de quedarse con sus recursos naturales”, añadió. El expresidente Ernesto Samper, que ha trabajado por la integración regional desde Unasur o el Grupo de Puebla, ha dicho que Lula se consagró “como el Pelé del progresismo latinoamericano”.
La mexicana Sheinbaum ha celebrado con un escueto mensaje, acompañado de una foto en la que abraza a su homólogo brasileño: “Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!”. Es la mandataria de izquierdas del otro gigante latinoamericano, sobreviviente de la ola de gobiernos progresistas que han ido cayendo uno a uno ante una ultraderecha en expansión.
Los únicos gobiernos de izquierda en la región son, además del de Lula y el de Sheinbaum, el de Yamandú Orsi en Uruguay y el de Bernardo Arévalo en Guatemala. “Acabo de comunicarme con el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, un amigo”, ha manifestado el uruguayo. “Lo felicité por el triunfo y por la fiesta democrática que representa un proceso electoral”, comentó. Arévalo se ha sumado al coro de felicitaciones por “una gran jornada electoral que consolida las instituciones democráticas”.
Desde el cono sur, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quienes están enfrentados por el liderazgo de un peronismo en horas bajas, se unieron a las celebraciones al “compañero Lula”. Eufórico, Boric ha sido todavía más cálido. “Gracias viejo lindo por nunca dejar de luchar, por sostener la esperanza de un mundo”, ha escrito el expresidente chileno, que la víspera ya le había dedicado un extenso elogio al primer presidente obrero de Brasil, del que siempre se ha declarado admirador.
Varios mandatarios de derecha de América Latina también han felicitado a Lula por su victoria. Los de Paraguay y Bolivia, dos de los socios de Brasil en el Mercosur, se adelantaron incluso a varios líderes de izquierda. “Saludo al pueblo brasileño por esta gran jornada democrática. Compartimos una agenda común de integración y desarrollo. Seguiremos trabajando juntos por el bienestar de nuestra gente”, escribió Santiago Peña en sus redes sociales, antes siquiera de que Lula pronunciara su discurso de victoria. Algo similar dijo su homólogo boliviano, Rodrigo Paz, también más vinculado a una derecha tradicional que al radicalismo ultra: “Somos países vecinos y hermanos, unidos por una historia y desafíos comunes. Seguiremos trabajando juntos para fortalecer nuestra relación y generar más oportunidades para nuestras naciones”.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, se sumó mientras su homólogo brasileño comenzaba su discurso desde São Paulo. “Acabo de conversar con Lula y lo he felicitado por el resultado de la elección. Tenemos mucho futuro en común y seguiremos trabajando por una agenda que potencie las relaciones entre nuestros países en integración económica y combate al crimen organizado”, comentó en X. Todavía faltaban unos minutos para que Bolsonaro anunciara que iniciará una batalla judicial para anular los resultados de este domingo. La Cancillería chilena, en tanto, señaló en un comunicado que el proceso electoral “reafirmó el valor de la participación ciudadana” y que Brasil es “un socio estratégico”.
La peruana Keiko Fujimori, perteneciente a una derecha tradicional pero de las más radicales de la región, se sumó incluso después del anuncio de Bolsonaro. “Saludo al pueblo brasileño por esta jornada democrática”, dijo en X, en sintonía con el pragmatismo de los demás líderes. “Próximos al bicentenario de nuestras relaciones diplomáticas, reafirmo nuestra voluntad de fortalecer nuestra alianza estratégica, la integración, la cooperación y el desarrollo sostenible de la Amazonía que compartimos, en beneficio de ambos pueblos”, agregó. El ecuatoriano Daniel Noboa, uno de los mandatarios más cercanos al Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, señaló en su mensaje de felicitación que la región tiene “mucho por ganar” con la cooperación entre sus líderes.
Contrastan con los gobernantes más radicales y críticos contra la derecha tradicional. El colombiano Abelardo de la Espriella, que en la primera vuelta había saludado a Bolsonaro incluso antes de que comenzara el escrutinio, esta vez ha permanecido en silencio. Hace unos días, había compartido en sus redes sociales una conversación con el ahora derrotado candidato. “Nosotros estamos en el lado correcto de la historia”, le dijo, al tiempo que manifestó su aprecio. El argentino Javier Milei tampoco se ha pronunciado. En su caso, es poco probable una felicitación a Lula, ya que alimentó la narrativa de un posible fraude en los días anteriores. “Espero que el último truco de campaña sucia [de Lula] no incluya robarse la elección”, comentó. La relación diplomática entre ambos países vive su peor momento, luego de que Milei dijera en julio que Lula es “un zurdo ladrón” y “una basura socialista”. Entonces, Brasil retiró a su embajador en Buenos Aires.
